Vigilar nuestra carga de trabajo

Es importante saber hasta donde podemos llegar, para no quedar mal con los clientes y para no descuidar nuestra vida personal, que no es un mito, existe realmente.
La carga de trabajo la podemos definir como la cantidad de proyectos paralelos que podemos acometer sin descuidar ninguno de ellos. Lo mismo que queramos exigir a nuestros clientes, es, por lo menos, lo que nosotros tenemos que ofrecer.

Si sólo tenemos un proyecto, podemos dedicarle a él todo nuestro tiempo y nuestra energía. Si tenemos cinco, no se divide por cinco nuestra efectividad, sino que es mucho peor porque estamos más preocupados. Conforme pasan las horas, estamos menos frescos, con lo cual, los proyectos que vayamos haciendo al final de la jornada tienen una altísima posibilidad de tener errores, lo que implicará tener que corregirlos y habitualmente producirá enfado (justificado) por parte del cliente.

También está el tema de las fechas. No podemos tener tres proyectos que se entreguen en la misma semana, porque lo más probable es que no esté ninguno de los tres, y tener que dar explicaciones acerca de no entregar un proyecto porque estabas dedicando tu tiempo a otro cliente no suele quedar muy bien.

El peligro que existe y que es común a todos los que empezamos es el exceso de ilusión y la falta de planificación. Nos lanzamos a lo bestia a dedicarle todas las horas posibles a nuestros trabajos. Esto es malísimo, por varias razones:

  • Primera: El agotamiento; parece una tontería, pero no lo es. Si te agotas demasiado, no vas a rendir bien y necesitarás más tiempo para recuperarte y volver a rendir al 100%.
  • Segunda: La vida personal es, cuando menos, tan importante como la profesional ya que, si no, los problemas derivados del trabajo influirán en ella y viceversa. Hay que dedicarle tiempo a uno mismo y a su pareja, familia... vaya, al entorno en general y saber separar los temas.
Tenemos que estar al 100% cuando trabajamos, pero también tenemos que estar al 100% cuando descansamos, hay que saber separar y parece fácil, pero no lo es, ya que como habitualmente podemos trabajar desde casa, siempre tendremos la tentación de cerrar algún tema que tengamos pendiente y esto cada vez va minando más nuestro equilibrio entre el ocio y el trabajo.

Si una de las dos cosas cae, arrastrará a la otra, así que cuidado con lo que hacemos.

Autor

Diego Pinilla

Responsable relaciones exteriores de MercadoProfesional.com

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Comentarios

Antonio

06/7/2005
Tan solo un ejemplo que apoya al articulo (para aquellos que creen que a ellos no les pasara), estoy con un proyecto y hace dos dias, despues de varias horas de trabajo, la pagina empezo a darme un error, me pase dos horas(y no exagero) buscando el dichoso problema, al final lo deje, pues tenia que salir, cuando regrese(4 horas despues y la cabeza descansada)ogi otra vez el proyecto y en 5 minutos(incluyendo el encendido del ordenador) estaba arreglado, se trataba ni mas ni menos que de UN ESPACIO que no debia existir.

Con este ejemplo creo que puede quedar claro lo util que puede llegar a ser el descanso.

Gracias por el articulo.
S.Y.L.A.

Andrés

19/7/2005
Ciertamente es un tema muy importante que amenaza con alejarnos de nuestra vida privada.

Es muy cierta sobre todo esa última parte, ya que cuando uno trabaja en casa y está con otra persona siempre dice: "un segundo que termino una cosita", y la cosita se transforma en la programación de medio sitio y el segundo se convierte en 2 horas jejejeje.

A veces es muy difícil concentrarse en otras actividades cuando se tiene un trabajo pendiente, y más de una vez me ha pasado estar estudiando y desconcentrarme porque mi mente se derivaba a la forma de resolver aquel problema que no había podido terminar.
Un gran desafío es intentar partir el día y decir "tantas horas trabajo, tantas horas descanso, tantas horas hago tal cosa", porque además el trabajo al tener una cierta continuidad es dificil cortarlo.
Salu2

Omar

19/7/2005
He llegado a desarrollar hasta 5 proyectos a la vez pero en el medio de ellos es como que en mi vida privada o personal aun sigo pensando en ellos y no puedo prestar la debida a tencion a veces ni siquiera a lo que me dicen otras personas. Esto años atras incluso me llevo a la separacion de mi esposa. Por eso recomiendo ... poner horarios y trabajar de mañana mas que de noche.

Carlos

19/7/2005
Coincido con los demás comentarios vertidos para éste artículo, pues ya me pasó que incluso proyectos avanzados o bien en sus comienzos se cancelan porque no pude entregar los avances a tiempo, ya que llevaba de 3 a 5 proyectos a la vez, además de un curso de actualización, de manera que el que mucho abarca, poco aprieta, y además estaba influyendo en mi vida personal y mi salud, por estress excesivo. Ahora trato de llevar un orden, aunque es dificil por los malos hábitos de trabajo aprendidos. Excelente artículo.

Emanuel Zámano

22/7/2005
Me parece muy inteligente este articulo, y tiene razon. En mi caso particular siempre tenia mas carga laboral, estaba muy fatigado, casi no salia, pero ahora tengo equilibrado eso y me siento mejor, de hecho, aunque suene extraño, estoy mejor y rindo mas, tengo mejores trabajos y me divierto un buen, llevensela relax ;)

Romy

26/7/2005
Cierto como que cuando amanece sale el sol. El año pasado entre trabajo y aprendizaje solía irme a dormir cerca de las 4:00 AM, no existian horas para nada, mi pareja me hablaba y nada, era como sentir el viento pasar, "si, si, ya, ya voy..." era mi respuesta asi me dijera:"amor se prende fuego la casa". Esto llevo a que mi esposo se consiguiera una amante, y como todo lo demas, ni cuenta me daba...Hasta que bien, un dia me di cuenta...y estuve semanas mirando con odio la PC y sin tocar una tecla. Por suerte reaccione a tiempo y todo se soluciono. Hoy reparto mi tiempo y mis prioridades:- primero: la familia, segundo: los trabajos concretos, tercero: los clientes potenciales, cuarto: aprender mas, quinto y ultimo: tratar de ser la mejor.

Javier Eduardo Murcia Lamus

24/9/2005
Como si no fuera importante este asunto. Uno puede tocar fondo sin darse cuenta. Aunque tenga una bella familia y trabaje por ellos a veces el trabajo y el dinero hacen que dediques menos tiempo a ellos. la verdad la alta competencia en este asunto hace uno no piense ni en uno mismo solo lo sabra cuando pasen los años y se mire al espejo agotado, feo y viejo. y se de cuenta del tiempo que dejo pasar...