Programa, de la compañía Jasc, para el diseño con el formato de gráficos vectoriales SVG.
A uno se le ocurre que ciertas compañías de software deben de ser realmente pequeñas si
sólo ofertan cuatro productos. A menos que constituyan la parte más humana y elemental
de grandes corporaciones informáticas que las respaldan, ¿cómo pueden competir en un
mercado feroz y vanguardista que lucha sin cuartel por sacar a la luz los productos más
efectivos? Pero mejor no llevarme a engaño. Si visito el sitio web de un fabricante no debo
precipitar mi juicio, porque muchos de estos minúsculos cuerpos son en realidad maestros
del mercado doméstico, autores de productos estrella tan conocidos en su ámbito como los
clásicos refrescos de cola en el resto de los ámbitos. Un ejemplo de ello es
Jasc. Y, te
preguntas, ¿tan sólo han desarrollado estas pocas aplicaciones? Luego te detienes a
mirarlo con mayor perspectiva y descubres que, preguntes a quien preguntes, todo el
mundo conoce alguna de sus creaciones: claro,
Paint Shop Pro, es muy bueno. Y así han
vendido millones de ejemplares. Lo mismo podría decir de otros autores de productos
limitados en cantidad pero extensos (muy extensos) en difusión.
De esto resulta que Jasc ha decidido adelantarse varios pasos en un caliente y explosivo
nuevo campo del desarrollo web: los gráficos vectoriales escalables, mejor conocidos por su
extensión .svg: matemática pura que da lugar a ilustraciones bidimensionales, de modo que
el común de los mortales pueda echarle un vistazo y disfrutar de una brillante idea
auspiciada por el
consorcio 3W.
El producto en cuestión es WebDraw, y de momento parece más asunto de arte web y
adelanto tecnológico para dar buena imagen y conseguir prestigio entre los colegas, que de
una competencia real a formatos ya consolidados y extendidos. Al fin y al cabo, ¿es el SVG
un obstáculo para el SWF—flash de Macromedia? Por ahora no; aunque a
Adobe, quien
desarrolla el
visor de gráficos svg más empleado, no le importaría demasiado.
Jasc es famoso por su gran programa de retoque fotográfico a precio doméstico, y por eso
sorprende el importe, quizás muy elevado, de su nuevo WebDraw (antes, Jasc Trajectory Pro).
Es lo primero que llama la atención. También lo hace su difusión exclusiva en inglés.
Sin embargo, una vez abierto lo que el usuario ve es directo y estimulante, en induce a
poner de inmediato manos a la obra. En realidad, tan sólo hay unas pocas barras de
herramientas, no muchas, que literalmente saturan un monitor de 15 pulgadas.
Lo mejor del programa —aparte de cubrir un espacio de diseño poco consolidado a día de
hoy— es su amplia variedad de herramientas de dibujo vectorial, muy parecidas a las de
cualquier otra aplicación del entorno; y, aunque carece de ciertas opciones de trazado de
líneas, ofrece rellenos vectoriales con textura de mapa de bits y efectos vectoriales muy
ingeniosos, así como una enorme cantidad de formas predefinidas. Todo ello amplía
notablemente los márgenes creativos del ilustrador. Asimismo, su línea de tiempo, más o
menos elemental, ofrece ciertas posibilidades de animar el gráfico y hacer de él un objeto
mucho más ameno dentro de la página web.
No obstante, es un programa caro, y eso da derecho al cliente a exigir ciertas mejoras
adicionales, como por ejemplo la ampliación de opciones de exportación. En esta versión, al
margen del formato nativo .svg, tan solo cabe la posibilidad de rasterizar y convertir a las
extensiones .bmp y .jpg. También en su contra operan la grave tendencia de la aplicación a
quedarse colgada ante operaciones habituales, como pasar a la vista de código, o sus imperdonables errores al introducir imágenes de mapa de bits en el gráfico; los
exploradores web advertirán que el archivo no está bien construido y omitirán la fotografía o
ilustración embebida.
En conclusión, es un programa interesante pero tal vez poco desarrollado que oferta
muchas opciones creativas. Sin embargo, si queremos trabajar con este nuevo formato
quizás deberíamos plantearnos recurrir a otros programas que, aunque más caros y menos
prolijos en funciones dinámicas, están comprometidos con la profesionalidad y la capacidad
de hacer del trabajo de ilustrador una actividad mucho más amplia e imaginativa; por
ejemplo,
Adobe Illustrator. La cuestión es que hoy por hoy el estándar de gráficos
vectoriales escalables no parece ser tan exclusivo y práctico como para invertir mucho
dinero en aplicarlo a nuestros websites, y es posible que para trabajar con él nos baste un
plugin añadido a un programa de características más genéricas. En todo caso, prueben la
versión de evaluación, conozcan un poco mejor el innovador formato, y decidan entonces si
merece la pena adquirir el producto.