La letra con Internet entra

Sobre el año europeo de la lengua y nuesto paso por la feria Expolingua.
Madrid, 21 de abril de 2001

Parafraseando aquella vieja y dolorosa frase de la letra con sangre entra –frase especialmente dolorosa para aquellos que pasamos por la escuela hace treinta o cuarenta años- hoy debemos decir que la letra con Internet entra.

Viene a cuento el dicho porque este humilde escribidor acabó en esta tarde de primavera visitando una feria y un congreso sobre temas lingüísticos, Expolingua, donde se comprueba cómo las nuevas tecnologías están también transformando irreversiblemente los sistemas de enseñanza de todo tipo de hablas.

Y hay que reconocer que el tema del aprendizaje de lenguas no es baladí. Estamos inmersos en un proceso de integración europea en el que el conocimiento y dominio de diversos idiomas es cada vez más necesario. Y también estamos en un marco mundial de globalización, en el que conocer al menos dos o tres lenguas es vital para el triunfo profesional.

Algunos datos: el 47 por ciento de los europeos hablan –más o menos- inglés, aunque sólo el 16 por ciento lo tiene como lengua materna. El idioma siguiente más hablado es el alemán y el tercero el francés. Acudir a alguna reunión en Bruselas sin dominar alguna de éstas lenguas es duro. Y de poco vale el patriotismo barato, porque sólo el 14 por ciento de los europeos conoce el español, de los que un 10 por ciento son ciudadanos con DNI de España.

Eso sí, en el contexto mundial el español tiene bastante más peso, por ser un idioma correctamente hablado por 400 millones de personas; nada menos que el 6 por ciento de todos los habitantes del planeta, y en países de gran demografía y potencia como Estados Unidos y Brasil(donde se dice que hablan portuñol) se ha convertido en la segunda lengua.

Este es el Año Europeo de las Lenguas, declarado así por la Comisión Europea, institución que quiere fomentar el conocimiento lingüístico como medio de vertebrar mejor a la vieja Europa. En algunos países no hace falta impulsar mucho esa vocación de aprendizaje; en Holanda más del 90 por ciento de los ciudadanos hablan como mínimo dos idiomas, algo muy distinto de lo que ocurre en Inglaterra, Alemania o España.

El tema tecnológico está cada vez más de moda en el ámbito de la enseñanza de idiomas. Expolingua daba muestra de ello. En el momento en que el visitante empezaba a interesarse le abrumaban con CDs promocionales y explicaciones cibernéticas. A la misma entrada de Expolingua un muchacho repartía invitaciones para recoger, en el stand de Nativa un CD demostrativo; no lejos de allí, Santillana presentaba los nuevos cursos apoyados en herramientas on-line. A su lado, Trados, filial española de la alemana Reinisch, informaba de lo último lo último en tecnologías de la traducción.

Lodisoft presentaba también cualificados programas de software educativos, y su e-sistem, encaminado a dar masivos cursos para grandes colectivos, con avanzada gestión tutorial y comunicación profesor alumno a través de Internet.

Y es que el ámbito multimedia se ha revelado como importantísimo para la enseñanza. Joaquín Bueno, del Departamento de Marketing de Lodisoft, comentaba que un elemento básico de esta incorporación de las nuevas tecnologías en el aprendizaje de idiomas había sido la integración del reconocimiento de voz, que permitió un diálogo del alumno con su ordenador, para que este evaluase la calidad de la pronunciación; una relación fluida e interactiva, sumamente eficaz.

Además, con la incorporación de Internet se halla un nuevo sistema de ayuda pedagógica a distancia que aún será más revolucionario cuando se aplique masivamente la tecnología del cable en esa relación.

La aplicación de esta relación alumno-ordenador –bien de forma individual o en clases colectivas- ha cambiado no sólo el sistema de aprendizaje sino el funcionamiento de las antiguas academias de lenguas, que recurren de forma masiva a los programas informáticos y modifican profundamente el rol del profesor.

Los precios son sumamente asequibles. Así pues, quien no aprende realmente un idioma es porque no quiere.

Esta afluencia de stands tecnológicos no es óbice para que Expolingua presentase muchos otros, en los que se ofertaban estancias en otros territorios con objetivos de aprendizaje lingüístico, para todo tipo de bolsillos y proyectos.

Buena es la conjunción de ambos sistemas, porque al final, a través de las tecnologías se puede aprender a hablar correctamente desde casa, la academia o la oficina; pero bien está la práctica in situ, aprendiendo no solo lo correcto, sino también algo de lo incorrecto...

Por cierto, que entre las publicaciones con las que se obsequiaba al visitante, Idiomanías, revista de la Asociación Cultural para la Difusión de los Idiomas, vinculada a la Escuela Oficial de Idiomas de Madrid, publicaba un largo listado de webs en las que se imparten enseñanzas de idiomas: sueco, finés, chino, japonés, ruso, inglés, catalán, griego...etc. Algunos cursos son gratuitos y otros no. Está el listado en el número 5 de esta publicación. Si alguien quiere más datos sobre el tema puede ponerse en contacto con la Asociación a través de la web http://personal4.iddeo.es/acdi/main.htm

Bueno. Como decíamos al principio, La letra(y la lengua) con Internet entra. Cada vez más.

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