Champagne, pese al pesimismo

Y llegamos al fin del año, cuando sobre el ámbito de Internet cruza la noche del pesimismo.

¿Os acordáis del ambiente de enero del 2000, cuando el mundo se deslumbraba ante la fusión de América Online y Time Warner?. ¿Os acordáis de cómo Terra ascendía a los cielos bursátiles, empujada por invisibles arcángeles?. ¿Recordáis cómo se anunció que BSCH pagaba una cifra astronómica por Patagon?

Eran días de gloria, explotados hábilmente por algunos, y causa de ruina para otros.

El efecto Terra causó impacto en buena parte del ámbito empresarial, que no quiso quedar descolgado del negocio del futuro. Bastaba que una compañía anunciase que tenía un proyecto en Internet para que subiera su cotización en la bolsa.

Muchos ejecutivos dicidieron romper incluso con su trabajo para arriesgarse en la nueva economía. Elaboraron planes financieros y embarcaron a entidades prestigiosas que no querían perder el tren de Internet.

El problema vino cuando esos planes empezaban a resultar fallidos y se necesitaba una segunda ronda de financiación para pagar unas estructuras costosas, un staff de lujo, y unas plantillas desmedidas, que utilizaban lujosas oficinas.

¿Dónde está el fracaso de las denominadas puntocom?.

Estuvo en un lugar conocido, sobre todo, por las gentes de base, las que llevan adelante un proyecto personal.

Las inmensas webs que ofertaban, con un alarde de millones de pesetas en publicidad, portales maravillosos, llevaban como ovejas a los internautas….hacia el vacío; hacia la nada. Todo era un puro espectáculo mediático de las apariencias, en torno al cual se agrandaba en pocos meses una inmensa espiral financiera.

Porque desde el principio, la pregunta clave fue:

¿Dónde están los contenidos??

Una web sale adelante con contenidos, sin necesidad de un maravilloso plan financiero; pero no es capaz de triunfar con un plan financiero de diseño, y sin un look y contenidos propios.

Ahora, los implicados en el negocio de Internet hablan de criba, de compra de puntocoms de saldo a precio tirado.

Los afectados por la crisis, lejos de reconocer su salto en el vacío, amparados por paraguas de finanzas ajenas y en muchos casos por el apoyo familiar(gran parte de los niños de papá se han lanzado al negocio de Internet, en gran escala), no son capaces de reconocer errores: En lugar de entonar mea culpa aseguran que han fallado las instituciones financieras, ha fallado la confianza empresarial y han fallado las previsiones de negocio. Han fallado, se han equivocado los otros.

La culpa -pues- es ajena; ¡como si el comercio electrónico y la publicidad estuvieran obligados a seguir por ley las descabelladas previsiones hechas por algunos mal llamados expertos financieros!.

Pasado el arrollador empuje de la burbuja de Internet, se registran ahora cierres, adelgazamiento de plantillas, compras y absorciones de compañías. La cultura del pelotazo se olvida y se ensaya la cultura de salvar los muebles.

La crisis afecta a todos. En la bolsa se paralizan operaciones de eresMas, Ya.com, LaNetro, etc. Y tras la suspensión de pagos de Ecuality, se publican preocupantes listas de otras empresas que buscan financiación. El dinero no aparece con facilidad: En consecuencia, se plantean ventas y cierres, y algunos grandes sobrevuelan el campo de batalla en busca de gangas desfallecientes.

Esa crisis la tendrán que pasar muchas empresas: Si la publicidad no tira o si se rebajan drásticamente los ingresos publicitarios por impresión, como ha ocurrido en el mercado americano, sufrirán muchas webs.

Pero igual que en los cataclismos de la naturaleza, tendrán más posibilidades de supervivencia las criaturas pequeñas, las que no se hayan embarcado en grandes estructuras ni en maravillosas sedes sociales ni utilicen carísimas berlinas como coches de la empresa.

Sobrevivirán medianamente bien aquellas puntocom gestionadas con austeridad, con un equipo ajustado, con una buena respuesta al mercado …y con algo que ofrecer:

¡Ya se ha jugado mucho tiempo ofreciendo la nada.!

Para los miles de internautas que pasan por desarrolloweb la situación no es desesperante. Porque ellos tienen un proyecto y tienen ideas. Y las ideas valen una enormidad. Resulta más difícil encontrar buenas ideas que financiación.

Y el mundo de Internet está empezando. No habéis llegado tarde.

Así pues, champagne para fin de año, y algo de optimismo; que de ésta se sale.

Feliz Navidad

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Comentarios

Guillermo

16/3/2002
Bravo!!! llego la hora de la inteligencia, no mas verso, sigan adelante que nos hacen bien a todos los que queremos progresar en internet con trabajo autentico, como funcionan las empresas que dejan ganancia en este planeta o algunos giles financieros pensaban que internet llego de Marte?

Saludos desde Argentina

Guillermo