Sobre clónicos e imbéciles

Hace poco, un aguerrido periodista catalán, Salvador Sostres, presentó una obra titulada Libro de los imbéciles. Según el autor, el libro era sumamente honesto porque explicaba las cosas que veía: Hay más imbéciles que personas amables e inteligentes y por esa razón debía estrenarme cediendo protagonismo a la mayoría.

No utilizaría yo la palabra imbécil, por fuerte, pero no andaría muy lejos de ella si tuviera que definir a esos seres clónicos que encontramos en las oficinas, en los restaurantes, en el avión…

Si enciendo la televisión me encuentro con ellos; en el hipermercado también les veo… van todos cortados por la misma traza: el mismo tipo de trajes y de corbatas, camisas similares, la misma sonrisa, los mismos andares, la misma falta de originalidad.

Antaño (el Pleistoceno) en épocas más juveniles, me gustaba protestar por lo rancio de aquí y me asustaba también esa imagen del colectivismo del Telón de Acero. ¿Se acuerdan de los países tras el Telón de Acero?. ¿Se acuerdan de las fotos de los operarios polacos o de Vladivostok, todos con la misma ropa y la misma chaquetilla de pana proletaria?.

Por cierto, yo me traje en aquella época una chaquetilla de éstas, de Varsovia, y en Madrid lucía de maravilla. ¡Tan distinta!. Dejaba de ser una prenda de esclavo y pasaba a ser prenda-protesta contra otra esclavitud.

Pues bien, acaba de llegar a mis manos un retrato de los directivos del 2000, en la última revista Anuncios. En una muestra de 2000 entrevistas, en el lugar de trabajo, detectan al individuo tipo:

Hombre casado
Bebe vino, prefiere el Rioja
Fuma Malboro
Conduce un Golf
Iberia es su compañía aérea
Huele a Loewe
Un Lotus en la muñeca
Lacoste en el armario
Tiene tarjeta del Corte Inglés
Suele regalar perfumes y joyas
Adosado a un Nokia, con Movistar
Tiene un Toshiba portatil
Su banco es BBVA o BSCH
Sus seguros con Mapfre
Portales favoritos Terra y Yahoo
Diario Expansión
Sus revistas preferidas Canal+ y Muy Interesante


...Muy interesante.

Al cabo de un largo trecho de vida, con más canas que cuenta bancaria, sigo admirando más a los muchachos que con una chupa de cuero y pantalones vaqueros se sientan frente al ejecutivo y les sacan unas buenas inversiones, por algo que se han currado.

El ejecutivo cree estar apropiándose de la inteligencia de quien tiene enfrente. Pero no es así. Compra sólo un retal. La inteligencia se transmite menos que la enfermedad de las vacas locas.

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Comentarios

Lima

12/6/2002
Lo que dice el articulo esta muy bien, ahora solo queda que la juventud se encarge de cambiar esa mentalidad anticuada y rancia que se tiene, sobre las personas que son diferentes, yo por tener el pelo largo no trabajo peor, ni mejor que alguien que vista de armani.

Es cosa de nosotros los jovenes y en especial de los que nos sentimos al margen de todas las convenciones estupidas, el cambiar eso.

iñigo

19/2/2004
Estoy de acuerdo el tipo descrito es un imbecil, el problema es que dentro de las generalidades que apuntas entramos, tanta gente de la cual no tienes ni idea de que va el asunto.
IMBECIL es aquel que califica a la gente por estar casado, conducir un coche, tener una tarjeta, llevar un piercing, un tatuaje, ser hetero u homo, tener una buena cuenta ó no ....... en resumen, el problema lo tienes tu y si no te lo haces mirar aunque te cueste creerlo el imbecil eres tu.

Fernando

03/1/2006
Pues ya hay que ser imbécil para creer que los estereotipos resumen al hombre, y que todo lo que se ve por fuera, refleja a la persona por dentro. ¿Tratas de ser distinto a toda costa para resaltar? ¿Todos podemos ir a Varsovia a por una ridícula chaqueta de pana? Háganos un favor y deje de escribir por una temporada.

Yo mismo

21/9/2006
Las personas se definen por su personalidad no por sus atuendos o posesiones, existen muchas personas enclavadas en la descripcion hecha que son maravillosos seres humanos y no por caer en la normalidad dejan de serlo. Encuentro el articulo totalmente frivolo y sin contenido.