Internet y los Diarios: sigue el desajuste

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Hace meses, en esta serie de Cosecha del 2000 comenté la falta de realismo de muchos de los que conducían los proyectos de las editoras de medios en su apuesta en el ámbito Internet.

Creo recordar que el comentario surgió a raíz de un congreso sobre esta materia organizado en Huesca por la Asociación de la Prensa de Zaragoza. Las rutilantes estrellas de los medios –que aparentaban comerse el orbe- tenían un discurso vacío.

Cuando ya estamos en el tramo final del 2000 se ve que la batalla está difícil. Con datos de mediados del ejercicio se detecta que de los 4 millones de internautas sólo 0,2 leen los diarios electrónicos en España.

Por lo que se comprueba, sólo una ínfima parte de la población acude a los diarios; y además es en buena medida gente joven que lee algunas noticias desde la universidad, su casa o su trabajo…. No hay poder adquisitivo elevado en estos lectores.

Y dicho esto, el experto publicitario deduce inmediatamente que las inversiones a la red han de medirse con cautela: Interesan tal vez menos los lectores de un diario que aquellos que están en una web específica dedicada a un producto o actividad concreta.

InterMedios, una de las escasas publicaciones en las que aparece una información sistematizada de la industria editorial de prensa, radio y TV, acaba de publicar un monográfico sobre los medios informativos. En él se comprueba que los resultados económicos de los diarios españoles son óptimos. Crece la cifra de negocios, impulsada por una fuerte actividad publicitaria, aunque hay algún temor de que esa bonanza vaya a menos. Nos estamos refiriendo básicamente al negocio del ámbito tradicional, al kiosco.

En el análisis de los diarios electrónicos, Enrique Yarza, director de Media Hotline, afirma que los portales –impulsados por grandes grupos del ámbito de las telecomunicaciones- son una gran amenaza sobre los diarios electrónicos, que ven reducida su audiencia y sus ingresos publicitarios.

En diciembre de 1998 había 13 diarios que alcanzaban un total de 95.000 visitas diarias; en mayo del 2000 eran 30 diarios, con 375.000 visitas. Ciertamente han crecido los diarios y sus visitas (aún dando por buenas unas cifras de OJD-Oficina de Justificación de la Difusión- que no tienen el rigor de la medición de tiradas). Pero el pedazo de tarta publicitaria que tienen en el contexto general de Internet decae: ha bajado del 10 por ciento al 8,8 por ciento entre 1996 y el 2000.

Es lo dicho con anterioridad: el anunciante busca colocar su mensaje en un nicho preciso de visitantes. Así, para un portal o una empresa de tecnología, es mucho más atractivo desarrolloweb.com –con 20.000 visitantes mensuales- que el diario La Vanguardia, por poner un ejemplo. Cual es la razón: la especialización del internauta. Entre los entran en las páginas del periódico hay gente de todos colores, unos buscan la editorial, otros el chiste, muchos la última hora o la crónica del Barsa… En cambio quienes entran en desarrolloweb o cualquier portalito temático son gentes con unas determinadas características y necesidades técnicas o de otro tipo…

Como apunté en alguna crónica anterior, cualquier empresa o institución puede transformar su web en un diario informativo. Sólo hace falta dar contenidos, y los contenidos los compra al mismo proveedor que los compra el ABC, el País o La Nación de Buenos Aires: Reuter, AP o EFE, por ejemplo.

Por eso es también un pequeño fiasco sostener que el medio se va a transformar en un gran proveedor de contenidos. Él es el que más necesita de contenidos, porque las noticias vienen de todo el mundo y él apenas tiene red. Sus noticias vienen de las agencias internacionales, que poseen el hábito, desde hace 2000 años de trabajar en tiempo real, en tanto que los diarios salen con intervalos de 24 horas.

El medio no puede apenas proveer de contenidos, porque sus contenidos no son –en gran medida- suyos. Sus propios periodistas aún mentienen el ritmo vital de la publicación en papel. No trabajan para tiempo real.

Hace falta más estrategia comercial y fórmulas imaginativas para invertir esa posición de creciente debilidad. Algunos –El País- han dado fuertes golpes de estrategia al llevarse casi de golpe –y a golpe de talonario- al equipo que estaba construyendo el ámbito digital de El Mundo. Pero no sólo hay que comprar equipos personales, hay que comprar ideas y enfrentarse a un mundo de la información donde ellos, los medios informativos, han perdido la iniciativa.

Autor

Ana Alvarez Sanchez

Directora de contenidos de EstiloyModa.com

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