El país de las oportunidades

El proyecto nacional saca ventaja gracias a los atrasos tecnológicos autóctonos.
¿Quién diría que el nuestro es el país de las oportunidades? Referido a Internet, yo diría que sí.

La situación es buena porque es mala. El panorama en la web en castellano es desolador comparado con la web en inglés. Sin embargo esta falta de competencia, la baja calidad de los sitios y una cultura empresarial anti-innovación, permiten que un proyecto pequeño, ágil, bien planificado y con presupuesto reducido, pueda ponerse a primer nivel.

Poca competencia

En la web en español hay muchas áreas temáticas y mercados con poca competencia o donde hubo algo de movimiento hace unos años, pero que ahora está parado.

En algunas áreas existe un líder claro con una web decente, pero que está a años luz de sus referentes en la web anglófona y generalmente ocupa esa posición más por deméritos de la competencia que por méritos propios. En Internet esta por demostrar que existen los mercados maduros y la fidelidad, ya que el cambio del coste es mínimo para los usuarios.

Baja calidad

Solo un rápido paseo demuestra lo lejos que está la web en castellano de tener un nivel de calidad aceptable. Las excepciones son contadas. Hay abundancia de diseño del 99, contenidos desactualizados, frames por doquier, código de baja calidad, poco XHTML+CSS, diseño gráfico poco serio, usabilidad inexistente.

En realidad lo más avanzado en la web en castellano en todos los aspectos son los weblogs, pero por ahora la mayoría de ellos son simples juguetes o experimentos de sus autores. Esperemos que de algunos de ellos nazcan proyectos de alcance.

La cultura empresarial

La empresa española grande o pequeña no tiene precisamente una cultura de la innovación. Pero no me refiero a grandes proyectos de investigación y desarrollo, donde por supuesto ocupamos los puestos de cola de la Unión Europea en porcentaje de PIB. Me refiero a la receptividad cotidiana de las empresas en propuestas de mejora y cambios realizados por sus propios empleados.

En nuestras empresas se valora la estabilidad absoluta, existen jerarquías estrictas, corporativismo, miedo irracional al despido y una preocupación excesiva por llevarse bien con todo el mundo (por lo que pueda pasar). En definitiva la antítesis de una empresa donde las nuevas ideas, propuestas, discusiones o cambios pueden florecer.

Todo lo que suponga replantear el trabajo o proponer novedades o cambios, es percibido negativamente. A veces se percibe como una crítica que deja a alguien en evidencia. Se muestra es escepticismo porque no hay tiempo ni recursos (siempre todo el mundo va hasta arriba). A quien propone, (normalmente un recién llegado) se le achaca desconocimiento del sistema y las dificultades. Evidentemente quienes llevan ese ambiente un tiempo, ya dejaron de estar motivados para hacer propuestas y solo se preocupan de reaccionar antes las órdenes de los superiores. Ya se sabe que hacer que nuestro jefe esté contento no tiene nada que ver con hacer bien el trabajo.

No se puede planificar un proyecto asumiendo que no habrá cambios a corto plazo. Tener una percepción negativa de los cambios no ayuda, es normal y positivo para la web que existan. Por el contrario la planificación debe prever estos cambios y el sistema debe ser fácilmente escalable.

El "si funciona decentemente, no lo toques" supone olvidar lo que se está perdiendo por inacción, el coste de oportunidad.

Innovación: Pequeño y ágil vs. grande y lento

No es nada nuevo decir que algo pequeño es más fácil de manejar que algo grande, sucede en el mundo físico y en el online, sin embargo el tamaño es especialmente relevante en el mundo online por dos razones:

- A diferencia del mundo físico, en Internet no hace falta ser grande para competir con los grandes.
- La innovación, la base y futuro de cualquier proyecto online, es más lenta cuanto mayor es el tamaño de la organización.

En esta situación los proyectos o empresas con pocas personas tienen el terreno perfecto para entrar en juego.

La agilidad para el aprendizaje que permite estar al día de los nuevos conocimientos, la rapidez para introducir cambios y la posibilidad de trabajar con presupuestos limitados son la ventaja competitiva de las empresas pequeñas.

Las grandes empresas dependen tecnológicamente de grandes consultoras, lo que conlleva que su conocimiento está demasiado disgregado. Esto complica la reacción rápida, dificulta la visión global del proyecto y hace que los cambios tengan un coste desmesurado que los limita. Es la anti-innovación.

Las grandes plantillas también son un impedimento para los cambios rápidos. Demasiadas personas para dar el visto bueno o para molestarse si uno no sigue el procedimiento establecido y no consulta a todos.

Internet es de los pocos sitios donde una gran estructura organizacional y la abundancia de recursos es más un problema que una ventaja.

En castellano, por favor

Es normal que la gente prefiera su idioma materno, aunque pueda leer otro. Lo sorprendente es que la mayoría de castellano-parlantes evita el inglés aún a costa de perder conocimientos que solo se publican en este idioma.

Este comportamiento que es negativo para la calidad de la web en español también tiene su lado positivo. Existen muchas áreas donde existen pocos contenidos en castellano y donde el simple hecho de publicar contenidos en esta lengua supone convertirse en una referencia, por ser prácticamente el único.

Muchas ideas existentes en la web en inglés no tienen su versión en castellano, nada más fácil que buscar una buena idea y hacer una versión en español, aprovechando para introducir mejoras. Innovar también supone reconocer una buena idea y adaptarla al castellano.

La avalancha de nuevos usuarios de Internet es ahora

Solo en los últimos dos años la población española está comenzando a utilizar ordenadores masivamente y conectarse a Internet. La gente de la calle, sin relación ni contacto anterior con los ordenadores, comienza a adquirir equipos y conectarse.

La prueba es que la venta de ordenadores en España crece a buen ritmo, a diferencia de los países avanzados, donde el crecimiento ya se ha estancado. Aunque tarde, por fin se está alcanzando un ratio de ordenador por habitante y conexiones decente.

Esto significa que ahora es mucho más fácil crear la masa crítica que necesitan muchos sitios para funcionar, sobre todo los que se basan en el concepto de comunidad. Estas masas críticas eran difíciles de conseguir en España en el boom de Internet por la propia escasez de usuarios.

Los nuevos usuarios son personas con un nivel de conocimientos realmente bajo. Webs con servicios sencillos prácticos, útiles tienen mucho potencial de crecimiento. La usabilidad juega un papel crítico.

Conclusión

Las condiciones no pueden ser más favorables. Desarrolla una idea, planifica con realismo y lanza tu propio proyecto web con dos o tres compañeros. A poco bien que lo hagas, darás que hablar.

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Comentarios

Pabloha

23/3/2004
Vaya que es un buen artículo. Al iniciar la lectura creí que se hablaba de Argentina y me sorprendí al ver que se habla de la realidad Española. Deseo manifestar que lo mismo puede decirse para Argentina y supongo que para todo latinoamérica.

Gustavo Narea

05/7/2005
Excelente artículo de opinión, aunque me parece que los puntos que planteas sobre España también son aplicables a Latinoamérica. Estoy de acuerdo contigo cuando dices: "A diferencia del mundo físico, en Internet no hace falta ser grande para competir con los grandes", "En esta situación los proyectos o empresas con pocas personas tienen el terreno perfecto para entrar en juego", "Internet es de los pocos sitios donde una gran estructura organizacional y la abundancia de recursos es más un problema que una ventaja", "Es normal que la gente prefiera su idioma materno, aunque pueda leer otro", "Las condiciones no pueden ser más favorables. Desarrolla una idea, planifica con realismo y lanza tu propio proyecto web con dos o tres compañeros. A poco bien que lo hagas, darás que hablar". Saludos. Gustavo Narea.