¿Quién quiere SOPA?

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Buena parte de las compañías con mayor peso en la Red se posicionan de forma rotunda contra la ley antipiratería norteamericana.
04/01/2012 - Google, Facebook, Mozilla, Twitter, Yahoo, Foursquare, Amazon, AOL, eBay, OpenDNS, Creative Commons, PayPal o Wikimedia son algunas de las empresas que han creado la plataforma NetCoalition para mostrar su rechazo a lo que consideran una amenaza de lo que hoy en día conocemos como Internet.

La oposición a la Stop Online Piracy Act por parte de estas compañías ha sido publica desde el conocimiento del alcance de la norma. No obstante tras la propuesta de Jimmy Wales, fundador de Wikipedia, de bloquear la enciclopedia on-line como medida de protesta, muchas de los que hoy forman parte de las principales empresas de Internet se plantean una medida coordinada que haga suficiente ruido como para llamar la atención de todo la comunidad de usuarios de Internet y del mundo de entero.

En este sentido algunos medios como CNET han señalado la posibilidad de que todos las webs de los integrantes de NetCoalition muestren en una fecha aun por señalar un pantalla en negro donde aparezcan un aviso que inste al usuario a presionar en el voto de los congresistas norteamericanos encargados de decidir sobre la aprobación de la Ley SOPA.

Todo apunta que de llevarse a cabo esta medida de presión debería elegirse una fecha que preceda al próximo 24 de enero, día en que se someterá a votación la nueva ley antidescargas.

La ley SOPA impulsada por la asociación cinematográfica norteamericana (Motion Picture Association of America, RIAA) supone a juicio de las grandes compañías de Internet un grave riesgo para el desarrollo de la innovación y para la libertad de expresión que acabaría con Internet como una plataforma abierta en aras de un mayor control sobre los contenidos que circulan en la red.

Entre los mecanismos habilitados para combatir la piratería en el todavía proyecto de esta ley destaca la posibilidad de que los ISPs deban rastrear la actividad de sus clientes, la censura de websites infractores tanto dentro de Estados Unidos como fuera, el bloqueo del dominio entero en lugar de la URL, la obligación de los buscadores de retirar ese sitio de su pagina de resultados, o incluso medidas de ahogo económico dirigidas a hacer insoportable la actividad de las compañía que permitan el acceso a contenidos con copyright sin la oportuna licencia.

Por todo lo anterior nos preguntamos ¿quién quiere SOPA?.