La Ley Sinde a juicio, Cinetube declarado legal

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El actuál enfrentamiento entre partidarios y detractores de las descargas en Internet apunta seguirá siendo un camino largo y difícil.
14/02/2012 - Desde hace varios años que las posiciones de aquellos que se muestran partidarios por prohibir, perseguir y castigar las descargas no autorizadas de contenidos, y aquellos que favorecen o muestran su apoyo por crear las condiciones en las que el tráfico en Internet sea ilimitado, se muestran totalmente enfrentadas.

En este sentido, durante los últimos tiempos hemos visto diferentes movimientos en favor y en contra de la creación de un nuevo Internet que gire entorno al mayor control del tráfico de datos.

Desde la aprobación de la Ley Sinde, el proyecto de Ley SOPA, el convenio internacional del ACTA, las presiones de la industria cultural y de contenidos o el cierre de Megaupload, hasta diferentes sentencias absolutorias para servicios de descarga directa, apoyo de las grandes compañías de Internet a principios como el de neutralidad, resoluciones del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que declaran ilegal el control de datos que se transmitan en Internet o incluso movilizaciones en contra de un Internet con barreras.

En este constante tira y afloja, en los últimos días se han vuelto a producir dos acontecimientos que marcan nuevamente la actualidad en torno al enfrentamiento entre partidarios y detractores de las descargas.

En este sentido, la web de descargas Cinetube ha sido declarada legal debido al sobreseimiento del proceso por el que esta plataforma había sido denunciada por varias productoras de cine de norteamericanas. La decisión del juez contra la que no cabe recurso señala la legalidad de la actuación de la compañía que se centra en facilitar enlaces, sin alojar archivos, ni realizar directamente la descarga de contenidos protegidos.

Por otro lado, el Tribunal Supremo en España ha admitido un recurso presentado por la Asociación de Internautas contra la Ley Sinde, normativa anidescargas que establece un procedimiento de cierre exprés de websites y que pese a todo empezará a ejecutarse a partir del próximo mes de marzo.

Todo lo anterior apunta claramente que la búsqueda de caminos que consigan un equilibrio entre los derechos de los autores y las libertades en Internet aun está lejos de alcanzarse.