¿Algo más sobre el diseño web?

Es importante tomarnos el trabajo en serio al hacer una página web: redactar sin faltas y organizar la información debidamente.
Hay más cosas, cierto. El diseño enfocado a la Red suele ser hijo de la receptividad, como cualquier otro tipo de diseño. Más allá del aprendizaje técnico, que consiste en leer informaciones a veces aburridas y engorrosas, existe un modo complementario y muy excitante de aprender. Como decía, hablamos de receptividad. De ver lo que otros muchos hacen con un talento que parece inagotable, y dejar que lo que vemos sedimente en nuestro trabajo; desde el diseño gráfico de los sitios web, desde las imágenes que incluyen y que a veces definen su identidad, hasta la manera en que escriben sus textos. Dejadme decir que pocas cosas me parecen tan divertidas y poco serias como un párrafo mal escrito. ¿Es que desenvolvernos en un entorno digital nos da derecho a escribir mal? Sin duda que no. Los textos deben ser sugestivos, esclarecedores o enigmáticos, pero siempre llamativos y eficientes.

Hace poco visitaba un sitio web de cierta gran empresa y terminé preguntándome si la redacción había corrido a cargo de algún narrador extranjero. El texto era breve y directo, pero cometía fallos gramaticales tan evidentes que era lo que más llamaba la atención; incluso más que el bonito y “efervescente” diseño. Tengamos en cuenta que si nos consideran poco aplicados, no nos tomarán como una alternativa razonable. (Y olvidemos la idea de que alguien nos pague por nuestro trabajo.)

Miremos, analicemos, aprendamos de los demás. Es un proceso basado en la febril actividad de nuestro ratón. Tendremos que hacer clic cientos, miles de veces, antes de que el efecto de los maestros del web deje huella en nosotros. Para empezar podemos observar los estudios y casos de grandes empresas del medio como Adobe y Macromedia, que incluyen secciones ex profeso muy interesantes; y también tenemos la oportunidad de mirar las páginas de las agencias de publicidad y diseño; con frecuencia sus mejores trabajos están hechos para sí mismos, y no para sus clientes.